jubilación mejor momento para vender tu empresa

La jubilación como el mejor momento para vender tu empresa

El asesoramiento para la compraventa de empresas por motivo de jubilación es bastante común en todos los sectores. Además, es algo que se ha acentuado en algunos sectores con la llegada de la pandemia debido a las crisis provocadas. Entre estos sectores más afectados están los del ocio y el turismo, aunque no son los únicos.

A pesar de todo esto, otros han sabido adaptarse (e incluso salido beneficiados) a las nuevas situaciones. Se mantuvieron a flote las empresas que se adaptaron rápidamente a los nuevos hábitos de consumo de la población, generados por las restricciones impuestas por el gobierno.

En este panorama tan complejo, los dueños de empresas se preguntan si es buena idea vender. La volatilidad del mercado hace que la toma de decisiones financieras sea más riesgosa y complicada. El flujo de caja de una empresa puede ir bien un día, y al siguiente estar en negativo debido a los cambios tan bruscos.

Aún así, la llegada de la etapa de la jubilación toma mucho peso en la decisión. Si bien no es conveniente vender una empresa a la que le está yendo mal por una situación concreta  y todavía tiene oportunidades de salir adelante, es exactamente el caso contrario para las empresas que han ganado por la pandemia.

¿Es buen momento para vender tu empresa?

Hay que pensar que la compra y venta de empresas son momentos únicos en la vida profesional de todos los socios involucrados. Existen demasiados factores en juego al haber más de una persona involucrada, por lo que es una decisión que se tiene que estudiar con cuidado, y elegir una alternativa con la cabeza en frío.

No es posible decir con exactitud si realmente es un buen momento o no para vender empresa en Madrid. Cada una tiene una situación distinta, desde el sector en el que opera hasta su proceso de adaptación durante la pandemia. Son muchos factores a considerar, y los dueños tienen que pensar en todos ellos antes de decidir.

Sin embargo, no es tan difícil imaginar que las empresas se han visto reforzadas durante la pandemia pueden ser una buena opción para vender, al menos si ya estabas pensando en hacerlo. Ten en cuenta que son empresas que son bien pagadas, y que lo único necesario es reforzar la capacidad de la misma de mejorar sus resultados para incrementar aún más su valor.

¿Es un buen momento en tu vida?

La vejez es una etapa a la que todos quieren llegar con una estabilidad económica. Los dueños de empresas exitosas tienen este futuro relativamente asegurado si juegan bien sus cartas hasta el final. Llegado el momento, lo normal es vender la empresa para retirarse cómodamente con el dinero obtenido y algunos ingresos pasivos.

La venta de empresas por jubilación es más común de lo que parece. Tienes que pensar cuánto tiempo vas a estar trabajando, y organizarte con base en eso y en el dinero que necesitas para estar cómodo durante los años venideros. No es posible trabajar de forma tan activa durante el resto de la vida, y no es recomendable hacerlo hasta demasiado viejo.

Por lo tanto, tienes que pensar si ya es hora de retirarte y hacerte algunas preguntas: ¿Tienes el dinero más que suficiente para vivir los años restantes de forma cómoda? ¿Puedes hacer frente a cualquier imprevisto sin ningún problema? ¿Le estás dejando un fondo de ahorro sólido a tus hijos en caso de tenerlos?

Si la respuesta a todas estas preguntas es positiva y a tu empresa le va bien, probablemente sea una buena oportunidad para vender la empresa. Sin embargo, es algo que se debe consultar con un asesor financiero para tener por seguro que la decisión vaya a ser la más acertada para las proyecciones que tienes de tu futuro.

¿Cómo hacerlo?

Sin duda, la mejor opción es buscar una empresa asesora. Ten en cuenta que la etapa de la jubilación es cercana, y lo más seguro es que ya tengas ganas de retirarte en lugar de trabajar más de la cuenta. De esta manera, podrás enfocarte plenamente en tus negocios y situación personal, y dejar la transacción en manos de un equipo de asesores.

La empresa encargada de la transacción va a calcular primero el valor total real de tu compañía, para luego determinar una forma de maximizar su valor. Luego, se establece el precio de venta y se busca un comprador. A pesar de que el proceso sea sencillo, no es tan fácil de llevar a la práctica.

El valor se determina después de varios análisis, sujetos a la subjetividad de la persona que los realiza. Mientras, el precio es un valor real que no está sujeto a la interpretación. Traducir el valor a un precio se tiene que hacer con un modelo de valoración sólido.Por otro lado, puedes considerar que la venta fue un éxito rotundo si el precio de venta es mayor al valor real de la empresa. Esto va a ser fundamental para que tengas un buen retiro durante tu jubilación, como resultado del trabajo realizado durante varios años.

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