Coche de ocasión

5 ventajas de comprar un coche de ocasión

Comprar un coche supone siempre un paso adelante en la vida de una persona. Significa adquirir un elemento clave en el contexto actual, puesto que un vehículo se presenta como el modo de transporte principal para el día a día, con el que ir al trabajo cada mañana o con el que tener la libertad para acudir a cualquier plan o lugar cuando se desee. Sin embargo, no todo el mundo puede hacer frente a lo que supone comprar un automóvil nuevo, y aquí es donde ganan protagonismo los coches de ocasión.

El mercado de vehículos usados, seminuevos o incluso de Kilómetro 0 brinda opciones asequibles a aquellas personas que, por circunstancias económicas, no contemplan en sus posibilidades comprar un coche nuevo. Para encontrar coches de segunda mano, con las mejores ofertas y en gran variedad de modelos, existen webs como Cochesdeocasion.es, con información completa a nivel nacional de vehículos de ocasión en venta.

Es en este punto donde conviene analizar las ventajas que supone comprar un automóvil de segunda mano, puesto que van más allá del punto de vista económico. La inmediatez, la tranquilidad y la comodidad son elementos importantes que convierten al mercado de coches de ocasión en una alternativa a considerar para cambiar de vehículo.

El precio de compra, principal ventaja

La primera ventaja a destacar a la hora de comprar un coche de segunda mano, es que se trata de una operación mucho más barata que comprar un vehículo nuevo. El precio de un automóvil de ocasión es más económico y, además, en ocasiones es habitual encontrar ofertas realmente atractivas para cambiar de coche y adquirir uno acorde con las necesidades personales a un precio asequible.

Este tipo de ofertas es posible encontrarlas en páginas web como Cochesdeocasion.es, con opciones distribuidas en todo el territorio nacional y con alternativas para todas las marcas. Tanto de vehículos de segunda mano, de Kilómetro 0 o seminuevos.

Vehículo de segunda mano, entrega inmediata

Uno de los principales problemas o inconvenientes a los que se enfrentan los compradores de coches nuevos es la espera para todos los trámites. La espera para recibir respuesta a la financiación, para la gestión y tramitación de todos los documentos que hay que poner en regla… y la espera para la fabricación del vehículo. Actualmente, los tiempos de demora en la fabricación de coches nuevos son de entre siete y ocho meses, a los que se debe añadir el periodo de envío.

Vehículo de segunda mano

Un largo periodo de espera que no se produce en el caso de la compra de coches de segunda mano. Al adquirir un coche de ocasión, evidentemente el vehículo es ya una realidad, no existe ningún proceso de fabricación. Solo debe hacerse frente a trámites para el cambio de propiedad del vehículo o las revisiones pertinentes si el coche las necesita para circular cumpliendo la legalidad. Por lo demás, la entrega es prácticamente inmediata, sin esperas que se hacen eternas.

Los impuestos de coches de ocasión son reducidos

Otra de las principales ventajas de comprar un coche de segunda mano es que conlleva el pago de menos impuestos que adquirir un vehículo nuevo. ¿Por qué? Al comprar un coche nuevo, el propietario debe hacer frente al pago del impuesto del IVA y de matriculación, que puede alcanzar el 15% del valor. Dos obligaciones de pago de una cantidad considerable que contrastan de forma clara con las que se deben pagar en el caso de los coches de ocasión.

Al comprar un vehículo de segunda mano, solo se deberá abonar el ITP, es decir, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que dependiendo de la comunidad autónoma en la que se realice la transacción o cambio de propiedad, será de entre el 4% y el 8% del valor de la compra. Un impuesto mucho más asequible en comparación al gran gasto que conlleva comprar un coche nuevo.

Los defectos de fabricación, inconvenientes poco comunes

Los cuatro primeros años de vida de un vehículo nuevo suelen ser los más críticos en cuanto a las consecuencias derivadas de defectos de fabricación o revisiones. Se trata del periodo en el que se pone a prueba el acabo final del coche, desde todos sus aspectos, tanto mecánicos como técnicos. Esto se traduce en que si se dan defectos, se debe llevar el coche con cierta regularidad a revisiones y reparaciones por parte de la marca, algo común en el periodo de garantía.

En cambio, con un coche de segunda mano, estos problemas suelen estar ya resueltos dado que el vehículo ya llevará cierto rodaje en carretera una vez llega a manos de su nuevo propietario. Las revisiones importantes son menos habituales y, por tanto, el conductor disfruta de su vehículo con mayor tranquilidad y sin la incomodidad que supone vivir con gastos imprevistos en el horizonte.

Mayor facilidad para encontrar piezas de repuesto

Ante accidentes o incidencias que provoquen la necesidad de cambiar piezas del automóvil, se da un contexto curioso. Para vehículos nuevos, es común que las reparaciones que requieran de repuestos originales tarden más en llevarse a cabo. ¿Por qué? Porque al tratarse de piezas nuevas, las marcas y fabricantes no disponen todavía de una gran cantidad en stock, por lo que este tipo de incidencias suelen traducirse en largos tiempos de espera hasta que se recibe la pieza y se lleva a cabo la reparación.

Por su lado, los coches de segunda mano no sufren este inconveniente. Al tratarse de vehículos que llevan ya una largo periodo de tiempo en circulación, las piezas necesarias ya se encuentran en el mercado en una cantidad suficiente como para que cualquier cambio de repuestos o reparación se lleva a cabo en un tiempo coherente y con un acabado de calidad para que el coche siga circulando con normalidad.

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