Túnel de viento

¿Qué es un túnel de viento?

Volar es un sueño común en las personas. Y de hecho, ¿quién no se ha imaginado volando en alguna ocasión? La buena noticia es que hoy en día no tiene por qué quedarse en una fantasía, ya que existe un lugar en el que es posible volar y sentirse tal como si se estuviera por los aires.

Se trata del túnel de viento, un tipo de construcción que permite simular el vuelo. Y lo mejor de todo es que para ello no es necesario subirse a una avioneta ni saltar en paracaídas, como tiempo atrás. A lo que hay que añadir que se trata de una experiencia segura. Damos toda la información a continuación.

¿En qué consiste un túnel de viento?

En un principio, los túneles de viento fueron creados con fines científicos, para estudiar la aerodinámica de los aviones y otros tipos de vehículos, por ejemplo. Pero hoy en día se trata de una cámara de aire en la que se recrean las condiciones en las que un objeto, o incluso una persona, pueden volar por el aire.

Así pues, hoy en día los túneles de viento pueden tener fines lúdicos, ya que permiten a las personas volar tal como si lo estuvieran haciendo de forma natural a través del aire.

¿Cómo funciona un túnel de viento?

En primer lugar hay que destacar que un túnel de viento puede ser horizontal y vertical. Sin embargo, cuando se trata de un túnel creado para el ocio, debe ser siempre vertical. Este tipo de túneles se inventaron con diversos fines, como por ejemplo que los paracaidistas pudieran volar en ellos.

Pues bien, los túneles de viento contienen una serie de turbinas muy potentes, capaces de generar un flujo constante de aire en vertical, que se puede regular como se desee. La persona que se encuentra dentro del túnel puede sentir la sensación de caída libre sabiendo que se encuentra en un lugar seguro, ya que en los túneles de viento siempre hay profesionales que supervisan su correcto funcionamiento y lo que hace el propio usuario.

¿Cuándo surgen los túneles de viento?

Los primeros túneles de viento empezaron a usarse en los años ochenta, en Estados Unidos, y su enorme éxito hizo que su uso se extendiera a otros países. En el caso de Europa, el primer túnel de viento que se creó fue Bodyflight Bedford, en Reino Unido, en lo que antiguamente había sido una instalación militar.

La experiencia del paracaidismo interior o indoor

Tiempo atrás, para volar no quedaba más remedio que tirarse en paracaídas, en caída libre. Y no a todas las personas les convencía la idea, a pesar de tener un profundo deseo de volar. Por suerte, los túneles de viento se han convertido en la solución a este problema, ya que en estas cámaras de aire se simula la experiencia de caída libre de forma segura.

El cuerpo queda suspendido en la corriente de aire, por lo que la emoción está garantizada. Sin embargo, al estar supervisado en todo momento por los profesionales del túnel, no hay razón para sentir miedo alguno.

Hay que tener en cuenta también que mientras que una caída libre en paracaídas tiene una duración muy corta, en el túnel de viento se puede pasar mucho más tiempo. Además, cuando se tiene una cierta experiencia, es posible volar en compañía de los amigos y la familia, lo que hace que la experiencia sea especialmente amena.

HiFly Madrid, ¡el túnel de viento más grande de Europa está en Madrid!

Las personas amantes de las emociones fuertes en España están de suerte, porque el mayor túnel de viento de Europa se encuentra en Madrid. Se trata de HiFly Madrid, una cámara de aire formada por 6 turbinas que generan un flujo de aire vertical para volar a una altura de hasta 12 metros. Razón por la cual, se ha convertido en todo un referente dentro del mundo del paracaidismo interior.

El diámetro del túnel de viento de HiFly Madrid es de 5,2 metros, y tiene unos 12 metros aproximadamente de altura. Cabe destacar que dentro de esta cámara de aire, la corriente de aire puede llegar a la velocidad real de un huracán; esto es, 270 kilómetros por hora.

Sin embargo, la velocidad que alcance el flujo de viento dependerá de dos aspectos: de la posición que mantenga el volador y de su peso. Haciendo una media, dicha velocidad suele estar en torno a los 180 kilómetros por hora. Los voladores profesionales pueden disfrutar de las velocidades más altas.

Por otra parte, como acabamos de indicar, el peso también incide. Por lo que, para los voladores más ligeros, la velocidad será más baja, en tanto que esta será mayor cuando aumente el peso del volador. También hay que tener presente que en las posiciones más básicas baja la velocidad, y esta aumenta estando cabeza abajo, sentado y de espaldas.

Es fundamental destacar el hecho de que volar en HiFly Madrid es totalmente seguro, ya que la empresa ha tomado todas las medidas necesarias para que sea así. En primer lugar, los clientes reciben una charla preparatoria que dura en torno a un cuarto de hora, donde se les informa de todo lo que deben saber antes de volar. Así por ejemplo, en esta sesión aprenden cómo deben controlar su cuerpo, qué está permitido y qué no dentro del túnel de viento, etc.

Y si volar en HiFly Madrid es seguro, también se debe a que el cliente recibe una equipación especialmente diseñada para ello. Se trata de un traje, unas gafas y un casco con los que el volador se encontrará protegido en todo momento. Tampoco hay que olvidar que los voladores principiantes solo pueden volar con un instructor, quedando reservado el vuelo en grupo para los voladores experimentados.

Por todo lo que hemos expuesto aquí, ya no hay razón para que la experiencia de volar se quede en un sueño. Y además, en España contamos con el mayor túnel de viento de Europa en HiFly Madrid, ¿qué mejor razón para no perderse la experiencia?

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