Mascarilla

Mascarilla, moda en nuestras caras

Si hay un objeto que identifica este año 2020 no es otro que la mascarilla. Si hace un tiempo veíamos con cierta sorna a turistas orientales utilizarla en nuestras ciudades y pensábamos que esas personas eran unos exagerados, a día de hoy no sólo es un elemento indispensable, sino que su uso es obligatorio para evitar el contagio de este coronavirus Covid-19 que ha marcado nuestras vidas.

Hasta estas épocas, las mascarillas eran de un uso exclusivo en el mundo médico (a excepción de esos turistas orientales de los que hemos hablado). Eso sí, el uso de mascarillas en medicina no era extensivo, sino limitados a lugares y momentos en el que infecciones y contagios podían ser claves.

Un repaso a la historia de la mascarilla

Hasta la segunda mitad del siglo XIX, el mundo hospitalario se caracterizaba por unas altas tasas de mortalidad por infección en los quirófanos. Fue en ese momento cuando el mundo científico empezó a trabajar en la indumentaria quirúrgica como base para evitar contagios de virus y bacterias en los quirófanos.

Una de las claves fue algo tan básico como el lavado de manos hospitalario. En 1840 se certificó su importancia respecto a que este gesto podía evitar la muerte de mujeres parturientas en los hospitales. Nacía la antisepsia sanitaria.

A finales del siglo XIX se extendió la costumbre de utilizar mascarilla por parte de la profesión médica, con el fin, no tanto de protegerse, sino evitar esparcir gotas al toser o estornudar mientras estaban realizando una operación.

El papel de la gripe española

Es a principios de siglo, en 1918 cuando sucede la última gran pandemia conocida, la llamada gripe española. Aunque el nombre es completamente equivocado, puesto que su origen no fue español (se especula con tres orígenes: uno en Francia, otro en China y un tercero en EE.UU), sino más bien es que España fue el único país que se hizo eco del problema, esta pandemia afectó a todo el mundo, entre los años 1918 y 1920, causando la muerte a unos 40 millones de personas a nivel mundial.

Y fue en esta época, en China, cuando, dentro de un gran brote de esta enfermedad ocurrida en Manchuria, un médico llamado Wu Lien-teh, viendo que la enfermedad se transmitía por el aire, tomo las mascarillas quirúrgicas que ya se utilizaban y, dotándolas de más capas, las mejoró y extendió su uso entre la profesión médica, para evitar contagios de gripe española.

Llega el coronavirus

Algo más de un siglo después, llega una nueva pandemia al mundo. La del Covid-19. Tras muchas dudas y viéndose completamente desprevenida, el mundo médico acabó recomendando tres premisas principales para evitar contagios: distancia, lavado de manos y mascarilla.

Hay mucha gente que se protege con mascarillas quirúrgicas simples, pero no es la más recomendable, puesto que su uso se limita a unas pocas horas y luego pierden totalmente sus propiedades. Es conveniente utilizar mascarillas que tengan un nivel de protección más elevado y homologadas.

En este sentido, se ha extendido el uso de las mascarillas reutilizables de tela, que permiten lavados y, por lo tanto, la posibilidad de desinfección. Se recomienda el uso de estas mascarillas a lo largo de 6 – 8 horas y luego sustituirla. Es necesario el lavado después de cada uso para su desinfección.

La moda llega a nuestras caras

No hay un ser más flexible en nuestro planeta que el ser humano. A día de hoy, todo el planeta tiene que taparse la cara para evitar los contagios de Covid-19. Y la imaginación se ha desplegado con un sinfín de diseños o la posibilidad de tener nuestras propias mascarillas personalizadas de tela en imprentaonline.net.

Esta empresa ofrece la posibilidad de insertar un diseño personalizado dentro de una enorme cantidad de opciones de color. Se trata de una opción buena, sobre todo para empresas o colectividades, puesto que permite que todos los empleados lleven un modelo corporativo, algo que siempre da muy buena imagen.

Importancia de la homologación

Desde la llegada de la Covid-19 son muchísimas las empresas que ofrecen mascarillas de diseño, pero tenemos que ser muy cautos con toda la oferta del mercado, sobre todo asegurándonos que estas mascarillas sean homologadas y nos protejan debidamente, puesto que algunas de ellas no tienen esta homologación.

Que una mascarilla no ofrezca la debida homologación es muy peligroso, puesto que puede ponernos en serio peligro a todos. Tenemos que tener una clara conciencia, puesto que la idea de llevar mascarilla es que, en el caso de estar contagiados, evitemos transmitir la enfermedad, a la vez que evitamos que otros nos contagien.

Queda poco tiempo para que empiece, al fin, la vacunación de la población, pero esta campaña de vacunación necesita de un tiempo para llevar de manera masiva a la población. Mientras tanto, tendremos que seguir llevando mascarilla.

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