Por qué internet debería ser un bien público y gratuito

Internet gratis como derecho fundamental

La globalización por la que estamos pasando el conjunto de las sociedades de este planeta implica, entre otros factores, que el acceso a la educación y a la información debe democratizarse, es decir, de ofrecerse al conjunto de la sociedad en las mismas condiciones, sin diferencias entre clases según su estatus económico.

Es aquí donde internet juega un papel decisivo y uno de los principales razonamientos por los que debería ofrecerse de forma completamente gratuita, debiendo considerarse el acceso a internet como un derecho inalienable, que forme parte, de facto, de los derechos humanos reconocidos por la comunidad internacional.

Todo tipo de personajes ilustres relacionados con el sector de las telecomunicaciones insisten en que internet es un derecho fundamental del ser humano y que, por tanto, debería ser accesible y estar disponible para todo el mundo, y para eliminar diferencias y fronteras, este se debería proporcionar completamente gratis.

Internet gratis como derecho fundamental

Como en la mayoría de los países estas buenas intenciones quedan supeditadas a los intereses económicos, entre ellos España, el ciudadano común debe acudir a una web especializada en tutoriales y métodos para tener Internet gratis, independientemente de cuál sea el proveedor de estos servicios, ya sea Movistar, Orange, Vodafone, Yoigo, Euskaltel o cualquier otro.

Efectivamente, existen páginas webs enfocadas a ofrecer internet gratis a sus usuarios, cumpliendo con un deber que debería estar en manos de los gobiernos, los cuales no cumplen con un bien que es el de la creación de espacios comunes donde todos los ciudadanos podamos gozar de igualdad de oportunidades.

Y como siempre suele ocurrir, tiene que ser el ciudadano medio, con su ingenio e independencia de los poderes fácticos y comerciales, el que tenga que solucionar este problema, dando cobertura gratuita a internet a todo aquel que lo desee.

Al igual que existe esta web especializada de la que hacíamos referencia un poco más arriba en este mismo artículo, también podemos encontrar la aplicación para móvil anonytun para conseguir internet gratis de forma ilimitada, para todas las compañías y de uso en cualquier país. Conseguirla es tan sencillo como entrar en la Play Store y descargar. En el enlace reseñado en este mismo párrafo tendrás acceso a un sencillo tutorial para saber cómo conseguir internet gratis con esta app para móvil.

Por qué internet debería ser un bien público y gratuito

El bien común es un concepto que lentamente va comenzando a calar en las conciencias de los que componemos las sociedades modernas. El hecho de que compartiendo conocimientos, habilidades, estrategias… nos hacemos más fuertes y podemos evolucionar y desarrollarnos con más posibilidades de éxito y confort, es una realidad que se basa en los fundamentos naturales de conservación y expansión.

La fabulación de que debíamos imitar la ley del más fuerte con la competitividad ya ha quedado suficientemente demostrada que no fue más que un útil al servicio del sistema basado en la acumulación de capital. La naturaleza no actúa competitivamente, no en la mayoría de los casos, las especies que han conseguido mantenerse en nuestro planeta durante más tiempo lo han conseguido precisamente por el sistema que se opone a la competencia, la colaboración.

Los actos de cooperativismo abundan muchísimo más en la naturaleza que los de competencia y la supervalorada ley del más fuerte. Valga como ejemplo el mismo cuerpo humano, que lo componen una perfecta fusión de bacterias, alrededor de cien billones, que habitan nuestro organismo para que este sea funcional.

La conexión a internet es ya una necesidad de primer orden, más aún con los cambios que ha venido sufriendo la civilización en los últimos tiempos. Los expertos colocan el acceso a las redes en la base de la pirámide de Maslow, al mismo nivel que el fluido eléctrico, el agua potable o los alimentos básicos.

Pero, a diferencia de los elementos que habitualmente forman parte de esta famosa pirámide de necesidades humanas, internet no se agota, es más, crece a cada día que pasa, con un coste de producción y distribución cercano a cero. Sin embargo, las empresas que operan estos servicios los venden como si estos fueran escasos o a punto de acabarse, para obtener el máximo rendimiento económico, y los diferentes gobiernos cohabitan con esta, podríamos llamar, tremenda estafa.

Los servicios públicos son bienes que los ciudadanos necesitan para mantener un nivel de calidad digno, por lo tanto, no pueden etiquetarse como lujo. La forma más lógica de tratar este problema es dejando que las infraestructuras las inicie y las controle el estado y no las entidades privadas. Si estas infraestructuras se sufragan mediante los impuestos habituales, se constituyen sin competencia, por lo que se pueden ofrecer al mínimo precio posible.

Por lo tanto, debemos actuar y apoyar políticas que busquen este fin, el de ofrecer un servicio considerado de primera necesidad para el pueblo y no que sea objeto de avaricia para las empresas y compañías que solo buscan el beneficio económico.

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