Fosa de las Marianas

Fosa de las Marianas: profundidad, ubicación y qué hay en el fondo

La Fosa de las Marianas es la depresión oceánica más profunda conocida de la Tierra. Se encuentra en el océano Pacífico occidental y su punto extremo, el Abismo Challenger, desciende aproximadamente hasta los 10,9 kilómetros bajo el nivel del mar.

Llegar allí significa entrar en un entorno casi completamente oscuro, con temperaturas muy bajas y una presión superior a mil veces la existente en la superficie. Pero el fondo no está vacío: se han encontrado microorganismos, pequeños crustáceos, organismos adaptados a condiciones extremas e incluso restos de contaminación humana.

Qué es la Fosa de las Marianas

La Fosa de las Marianas es una enorme depresión del fondo oceánico formada en una zona donde interactúan placas tectónicas.

No debe imaginarse como un agujero vertical de once kilómetros de profundidad. Es una estructura alargada del fondo marino que se extiende durante aproximadamente 2.500 kilómetros y contiene diferentes sectores profundos.

Su profundidad aumenta progresivamente en determinadas áreas hasta alcanzar varias depresiones extremas.

El punto más profundo conocido recibe el nombre de Challenger Deep o Abismo Challenger.

CaracterísticaFosa de las Marianas
OcéanoPacífico occidental
Longitud aproximadaMás de 2.500 km
Punto más profundoAbismo Challenger
Profundidad máximaAlrededor de 10,9 km
Luz solar en el fondoNinguna
PresiónMás de 1.000 atmósferas
Temperatura del agua profundaPocos grados sobre 0 °C
OrigenMovimiento y subducción de placas tectónicas
VidaMicroorganismos y animales especializados

Dónde está la Fosa de las Marianas

Se encuentra en el Pacífico occidental, cerca del archipiélago de las islas Marianas y no muy lejos de Guam.

Su orientación forma un gran arco submarino situado al este de las islas.

Es una región muy alejada de los grandes continentes y completamente invisible desde la superficie. Un barco puede navegar sobre ella sin que a simple vista exista ninguna señal de que debajo se encuentra uno de los lugares más extremos del planeta.

La profundidad únicamente puede conocerse mediante mediciones acústicas, instrumentos oceanográficos y vehículos capaces de descender a enormes profundidades.

Cuánto mide realmente la Fosa de las Marianas

La cifra de 11.000 metros suele utilizarse para explicar su profundidad de manera sencilla, pero no debe interpretarse como una medida exacta e inmutable.

Las mediciones modernas sitúan el punto más profundo del Abismo Challenger aproximadamente entre los 10.900 y los 10.950 metros bajo el nivel del mar, dependiendo del estudio, del punto concreto analizado y del método utilizado.

Esto equivale a unos 10,9 kilómetros de profundidad.

La dificultad para ofrecer una única cifra al metro se debe a varios factores:

  • El fondo no es una superficie perfectamente plana.
  • Existen distintas depresiones dentro del Challenger Deep.
  • Los instrumentos tienen márgenes de incertidumbre.
  • La velocidad del sonido en el agua varía con temperatura, presión y salinidad.
  • Las campañas modernas utilizan técnicas más precisas que las mediciones históricas.

Por eso resulta más correcto decir que la Fosa de las Marianas alcanza alrededor de 10,9 kilómetros que presentar una cifra absoluta como si el fondo fuese un único punto perfectamente definido.

Qué es el Abismo Challenger

El Abismo Challenger es la zona que contiene el punto más profundo conocido de la Fosa de las Marianas y, por extensión, del océano mundial.

Su nombre procede del histórico buque HMS Challenger, cuya expedición científica del siglo XIX realizó algunas de las primeras mediciones sistemáticas de las grandes profundidades oceánicas.

El Challenger Deep no es una simple cavidad minúscula. Dentro de él existen varias depresiones extremadamente profundas separadas entre sí.

Esta precisión resulta útil porque muchas veces se utilizan Fosa de las Marianas y Abismo Challenger como si fueran exactamente lo mismo.

No lo son:

Fosa de las Marianas → toda la gran estructura oceánica.

Abismo Challenger → la zona más profunda localizada dentro de ella.

La Fosa de las Marianas comparada con el Everest

Una comparación permite entender mejor sus dimensiones.

El monte Everest mide unos 8.849 metros sobre el nivel del mar.

Si hipotéticamente pudiera colocarse desde su base en la parte más profunda del Challenger Deep, su cima seguiría quedando aproximadamente dos kilómetros por debajo de la superficie del océano.

ReferenciaAltura o profundidad aproximada
Torre Eiffel330 m
Burj Khalifa828 m
Monte Everest8.849 m
Abismo ChallengerCerca de 10.900 m

También significa que un submarino situado en el fondo tendría sobre él una columna de agua de una altura superior a la distancia vertical que separa el nivel del mar de la cumbre del Everest.

Cómo se formó la Fosa de las Marianas

Su existencia está relacionada con la tectónica de placas.

La corteza terrestre no forma una única pieza. Está dividida en grandes placas que se desplazan lentamente.

En la zona de las Marianas se produce un fenómeno denominado subducción: una placa oceánica se introduce por debajo de otra y desciende hacia el interior terrestre.

Este movimiento genera la pronunciada depresión submarina.

No significa que exista una grieta abierta directamente hacia el interior del planeta. La fosa forma parte de una zona geológica donde una placa se curva y desciende bajo otra.

Este proceso también está relacionado con:

  • Actividad sísmica.
  • Vulcanismo.
  • Formación de arcos insulares.
  • Transformación y reciclaje de materiales de la corteza.

La Fosa de las Marianas sigue formando parte de un sistema geológico activo.

Cómo es el fondo de la Fosa de las Marianas

La imagen popular de un gigantesco precipicio de roca desnuda resulta engañosa.

En las zonas más profundas existe sedimento depositado sobre el fondo, formado por partículas minerales, restos orgánicos y materiales que van descendiendo lentamente desde capas superiores del océano.

No existe vegetación porque la luz solar no llega hasta allí.

Las condiciones principales son:

  • Oscuridad permanente.
  • Presión extraordinariamente elevada.
  • Temperaturas muy bajas.
  • Escasez de alimento.
  • Ausencia completa de fotosíntesis.
  • Sedimentos blandos en diferentes sectores.

A pesar de todo ello, no es un espacio biológicamente muerto.

Qué hay en el fondo de la Fosa de las Marianas

Las expediciones científicas han encontrado formas de vida, sedimentos, compuestos químicos y también materiales de origen humano.

Los organismos capaces de vivir a estas profundidades pertenecen a ecosistemas muy distintos de los que encontramos cerca de la superficie.

Entre lo que puede encontrarse aparecen:

  • Microorganismos.
  • Anfípodos y otros pequeños crustáceos.
  • Organismos unicelulares de gran tamaño.
  • Pepinos de mar en zonas profundas.
  • Otros invertebrados adaptados a altas presiones.
  • Materia orgánica que desciende desde capas superiores.
  • Sedimentos.
  • Restos y contaminantes procedentes de la actividad humana.

La existencia de vida a esas profundidades demuestra hasta qué punto algunos organismos pueden adaptarse a condiciones que resultarían letales para la mayoría de los seres vivos.

¿Hay peces en el punto más profundo?

Existe una diferencia importante entre vivir en las grandes profundidades oceánicas y vivir exactamente en el fondo del Challenger Deep.

Se han observado peces extraordinariamente profundos, especialmente especies de pez caracol, a más de 8.000 metros.

Sin embargo, parece existir un límite fisiológico para los peces antes de alcanzar las zonas próximas a los 11 kilómetros.

La presión extrema dificulta el funcionamiento normal de proteínas y células. Por esta razón, en las mayores profundidades conocidas predominan invertebrados y microorganismos, mientras que los peces no parecen ocupar el punto más profundo.

Así que la imagen de grandes peces monstruosos nadando a 11 kilómetros de profundidad pertenece más a la ficción que a lo observado científicamente.

Cómo pueden sobrevivir animales con tanta presión

A nivel del mar soportamos aproximadamente una atmósfera de presión.

Cuanto más descendemos en el océano, mayor es el peso del agua situada encima.

Cerca del fondo de la Fosa de las Marianas, la presión supera las 1.000 atmósferas y ronda valores superiores a los 100 megapascales.

Eso supone aproximadamente más de una tonelada de presión por centímetro cuadrado.

Los organismos que viven allí presentan adaptaciones bioquímicas y estructurales que permiten que sus células continúen funcionando.

Muchos carecen además de grandes espacios internos llenos de gas, que serían especialmente problemáticos bajo semejante presión.

Un ser humano sin una cápsula especialmente construida no podría sobrevivir.

Qué temperatura hay en el fondo

A pesar de encontrarse en una región del Pacífico donde la superficie puede ser cálida, las aguas profundas son muy frías.

En las partes más profundas se registran temperaturas de solo unos pocos grados por encima del punto de congelación del agua de mar.

El ambiente combina así tres condiciones extremas:

oscuridad total + frío + presión gigantesca.

No obstante, la temperatura no es el principal obstáculo tecnológico para descender. La enorme presión representa uno de los mayores retos para cualquier vehículo tripulado.

¿Llega la luz solar hasta el fondo?

No.

La luz solar solo penetra de manera significativa en las primeras capas del océano. Conforme aumenta la profundidad, cada vez queda menos luz disponible.

A varios miles de metros existe oscuridad permanente.

En el fondo de la Fosa de las Marianas nunca amanece ni anochece en el sentido que conocemos en la superficie.

La única luz visible durante las expediciones procede de los focos de vehículos submarinos o de organismos capaces de producir bioluminiscencia en distintas zonas profundas del océano.

De qué se alimenta la vida allí abajo

Sin luz no puede producirse fotosíntesis, por lo que la cadena alimentaria funciona de manera diferente.

Parte de los nutrientes procede de materia orgánica que cae desde zonas superiores.

Restos microscópicos, partículas, cadáveres de organismos y otros materiales descienden lentamente hasta las profundidades.

A este flujo de partículas se le suele comparar visualmente con una especie de nieve submarina.

Los animales y microorganismos del fondo han desarrollado estrategias para aprovechar una fuente de alimento que puede ser escasa e irregular.

¿Hay monstruos gigantes en la Fosa de las Marianas?

No existe evidencia de los enormes monstruos que aparecen frecuentemente asociados a la fosa en vídeos, relatos o contenidos virales.

El océano profundo alberga criaturas extraordinarias, algunas con formas que resultan muy extrañas desde una perspectiva humana.

Pero extraño no significa gigantesco.

Las zonas más profundas presentan además una disponibilidad limitada de alimento, lo que no favorece necesariamente la existencia de poblaciones de depredadores enormes.

Sí existen animales de gran tamaño en otras profundidades oceánicas, como determinados calamares, pero eso no demuestra que habiten el fondo del Challenger Deep.

¿Podría vivir un megalodón en la Fosa de las Marianas?

No hay ninguna evidencia de que el megalodón siga existiendo, y utilizar la Fosa de las Marianas como explicación para ocultar una población superviviente plantea numerosos problemas biológicos.

Un depredador de semejante tamaño necesitaría:

  • Una población reproductora.
  • Cantidades enormes de alimento.
  • Presas suficientes.
  • Un ecosistema apropiado.
  • Desplazamientos y reproducción sostenidos durante generaciones.

La profundidad de la fosa tampoco reproduce el ambiente donde se desenvolvía normalmente un gran tiburón depredador.

Que una zona oceánica sea difícil de estudiar no significa que pueda albergar cualquier animal imaginable.

¿Se ha encontrado plástico en el fondo?

Uno de los descubrimientos más llamativos de las exploraciones modernas es la presencia de contaminación humana incluso en las regiones oceánicas más remotas y profundas.

Se han detectado residuos y señales de contaminantes en ambientes abisales y hadales.

El hallazgo tiene una dimensión especialmente simbólica: ni siquiera un lugar situado a casi once kilómetros bajo el mar está completamente aislado de la actividad humana en la superficie.

Los materiales pueden viajar enormes distancias, hundirse y terminar incorporándose a los sedimentos o incluso a los organismos.

Qué significa zona hadal

Los oceanógrafos dividen las profundidades marinas en diferentes zonas.

Las grandes fosas situadas aproximadamente por debajo de los 6.000 metros pertenecen a la denominada zona hadal.

El nombre hace referencia al Hades de la mitología griega y sirve para distinguir estos ambientes de otras regiones oceánicas profundas.

De forma simplificada:

ZonaProfundidad aproximada
Epipelágica0-200 m
Mesopelágica200-1.000 m
Batipelágica1.000-4.000 m
Abisopelágica4.000-6.000 m
HadalMás de 6.000 m

La mayor parte del océano no alcanza profundidades hadales. Estas se concentran principalmente en fosas tectónicas.

Quién ha bajado hasta el fondo

El Challenger Deep ha sido alcanzado por seres humanos en contadas expediciones debido a las enormes dificultades técnicas.

La primera inmersión tripulada hasta el fondo tuvo lugar en 1960, cuando Jacques Piccard y Don Walsh descendieron a bordo del batiscafo Trieste.

El descenso demostró que era posible llevar seres humanos hasta una profundidad cercana a once kilómetros y regresar a la superficie.

Más de medio siglo después, en 2012, James Cameron realizó una inmersión en solitario en el Deepsea Challenger.

Posteriormente, nuevos vehículos permitieron repetir descensos y efectuar exploraciones más sistemáticas del fondo.

Por qué es tan difícil bajar

Llegar al espacio resulta, en algunos aspectos, más sencillo que construir un vehículo capaz de soportar las condiciones del océano profundo.

La diferencia fundamental está en la presión.

En el espacio existe prácticamente vacío alrededor de la nave. En una fosa oceánica, en cambio, miles de metros de agua ejercen presión desde todas las direcciones.

Las cápsulas tripuladas necesitan compartimentos extremadamente resistentes, habitualmente con geometrías diseñadas para distribuir uniformemente las fuerzas.

Una pequeña debilidad estructural puede resultar catastrófica.

También es necesario resolver:

  • Comunicaciones difíciles.
  • Navegación sin GPS bajo el agua.
  • Iluminación artificial.
  • Sistemas de soporte vital.
  • Autonomía energética.
  • Ascenso y descenso durante varias horas.
  • Obtención de muestras sin contaminar el entorno.

Cuánto tarda un submarino en llegar al fondo

No existe un tiempo idéntico para todos los vehículos, pero el descenso requiere varias horas.

Las expediciones tripuladas históricas han necesitado aproximadamente entre tres y cinco horas únicamente para descender, dependiendo del vehículo y de la misión.

Después hay que sumar el tiempo de exploración y otras tantas horas para regresar.

Una inmersión completa puede ocupar gran parte del día aunque el tiempo que el vehículo pasa realmente investigando el fondo sea relativamente limitado.

¿Es el lugar más cercano al centro de la Tierra?

Aquí aparece una curiosidad.

El Challenger Deep es el punto conocido más profundo del océano respecto al nivel del mar, pero eso no implica automáticamente que sea el punto de la superficie terrestre más cercano al centro del planeta.

La Tierra no es una esfera perfecta: está ligeramente achatada por los polos y ensanchada en el ecuador.

Por este motivo, las distancias al centro terrestre dependen también de la latitud.

Lo que sí puede afirmarse de forma sencilla es que el Challenger Deep representa la mayor profundidad oceánica conocida respecto a la superficie del mar.

¿Está completamente explorada la Fosa de las Marianas?

No.

Aunque conocemos su estructura general y las zonas principales han sido cartografiadas mediante técnicas modernas, explorar físicamente cada parte del fondo es otra cuestión.

La enorme longitud de la fosa, su profundidad y el coste de operar vehículos especializados hacen imposible observar directamente cada metro.

Gran parte del conocimiento procede de:

  • Sonar.
  • Vehículos no tripulados.
  • Cámaras.
  • Sensores oceanográficos.
  • Toma de muestras.
  • Descensos tripulados muy concretos.

Por tanto, quedan muchas cuestiones por estudiar sobre sus microorganismos, sedimentos, química, geología y ecosistemas.

Qué sabemos realmente en 2026

En 2026 la Fosa de las Marianas ya no puede describirse correctamente como un lugar «al que nadie ha llegado».

Los seres humanos han alcanzado repetidamente el Challenger Deep, existen mapas de alta resolución de las zonas más profundas y se han obtenido muestras directas de su ambiente.

Lo desconocido está en otro nivel.

Todavía queda muchísimo por comprender sobre cómo funcionan los ecosistemas hadales, qué diversidad microbiana existe, cómo circulan los contaminantes o cómo interactúa esta región con los grandes procesos geológicos y químicos del océano.

La ciencia ha conseguido llegar al fondo; eso no significa que haya terminado de entenderlo.

La Fosa de las Marianas impresiona por sus casi 11 kilómetros de profundidad, pero su verdadero interés está en lo que ocurre allí abajo. Un lugar sin luz, sometido a más de mil atmósferas de presión y aparentemente incompatible con la vida alberga organismos capaces de sobrevivir. Al mismo tiempo, incluso ese extremo remoto del planeta presenta ya huellas de nuestra actividad. Quizá esa sea la parte más sorprendente de la fosa: muestra al mismo tiempo hasta dónde puede adaptarse la vida y hasta dónde puede llegar la influencia humana.

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