Coronavirus y Bolsa de Valores

¿Cómo afecta el Coronavirus a la Bolsa de Valores?

Con la expansión del coronavirus y el hecho de que se convirtiera en una pandemia, se creó una enorme presión sobre la economía global. Millones de personas terminaron en aislamiento, empresas de todos los tamaños cerraron y los puestos de trabajo se pierden de forma constante, entre muchas otras consecuencias negativas.

Los mercados financieros y las principales bolsas de valores del mundo colapsaron y sufrieron caídas impresionantes, poniendo en suspenso a los inversores. Lejos de ser alarmistas, es necesario evaluar el panorama completo y tomar decisiones en base a información acertada. En el sitio web Profit Secret Login encontrarás todos los datos financieros necesarios para tal fin.

Frenar la expansión del virus y reducción de la producción

El confinamiento y la paralización de las actividades económicas no esenciales para frenar el avance del virus fueron las medidas principales tomadas por los gobiernos de todo el planeta.  Sin embargo, la contención de la epidemia tiene un efecto negativo inmediato sobre la economía global, la reducción de la producción y cambios sustanciales en los precios de los bienes y servicios.

Además, en medio de la incertidumbre, los mercados financieros globales se hundieron. El barril de crudo Brent y otras materias primas llegaron a precios mínimos históricos, en una semana que resultó peor que la crisis del 2008. El temor de los inversores es evidente y las consecuencias económicas de este miedo se reflejan directamente en el comportamiento del mercado bursátil.

Baja rentabilidad y cuantiosas pérdidas, sumadas a una evidente recesión económica son parte de las consecuencias que dejará la pandemia. Es necesario que los inversores se mantengan informados y alertas a las señales del mercado bursátil para mitigar las pérdidas o evitar que estas se generen.

¿Qué podemos esperar en las siguientes semanas o meses?

Con muchos países reactivando la actividad económica, las cotizaciones en la bolsa comienzan a estabilizarse y aunque la incertidumbre no desaparece, al menos la confianza de los inversores comienza a regresar. En medio del camino hacia la nueva normalidad y con vacunas para erradicar el COVID-19 en pleno desarrollo, las perspectivas dejan de ser tan negativas a medio plazo.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), las perspectivas de crecimiento económico mundial para 2020 apuntan a una reducción. Esto obliga a los estados a inyectar cantidades importantes de dinero para que los sistemas sigan funcionando de manera habitual.

La falta de producción tiene un peso importante en el comportamiento de la bolsa de valores, donde justamente se comercia con el valor de las materias primas y las empresas. Si la economía global se detiene, el valor de las empresas decae, las nuevas inversiones se detienen y el ciclo se rompe o desequilibra.

En España, el Ibex 35 tuvo una caída enorme, que incluso llegó a superar las otras crisis económicas vividas por la nación. La buena noticia es que con la vuelta a la nueva normalidad, las actividades económicas se reinician poco a poco y el mercado comienza a estabilizarse.

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