Los chistes malos tienen una virtud que los buenos no siempre consiguen: pueden provocar una carcajada y un gesto de desaprobación al mismo tiempo. Juegos de palabras evidentes, respuestas absurdas y ocurrencias tan simples que cuesta creer que alguien las haya contado en serio forman parte de su encanto.
Esta selección reúne 100 chistes cortos y graciosos, fáciles de recordar y pensados para contar entre amigos, en familia o en cualquier conversación en la que un humor demasiado sofisticado sería claramente innecesario.
| Tipo de chiste | Qué encontrarás |
| Muy cortos | Una pregunta y un remate rápido |
| De animales | Perros, peces, gatos y compañía |
| De comida | Pan, frutas, verduras y restaurantes |
| De colegio | Profesores, alumnos y exámenes |
| De tecnología | Ordenadores, móviles e Internet |
| De palabras | Dobles sentidos y juegos lingüísticos |
| Absurdos | Cuanto menos sentido tienen, mejor funcionan |
Contenido
Chistes malos y cortos
1.
—¿Qué hace una abeja en el gimnasio?
—Zum-ba.
2.
—¿Qué le dijo un techo a otro?
—Techo de menos.
3.
—¿Qué hace una vaca cuando sale el sol?
—Sombra.
4.
—¿Cómo se despiden los químicos?
—Ácido un placer.
5.
—¿Qué hace un pez con corbata?
—Nada elegante.
6.
—¿Qué le dice una pared a otra pared?
—Nos vemos en la esquina.
7.
—¿Cuál es el café más peligroso?
—El ex-preso.
8.
—¿Cómo se llama un boomerang que no vuelve?
—Palo.
9.
—¿Qué hace un ordenador cuando tiene frío?
—Cierra Windows.
10.
—¿Cuál es el colmo de un jardinero?
—Que siempre lo dejen plantado.
Chistes malos que dan risa de lo malos que son
11.
—¿Por qué el libro de matemáticas estaba triste?
—Porque tenía demasiados problemas.
12.
—¿Qué le dijo el cero al ocho?
—Bonito cinturón.
13.
—¿Qué hace una caja en el gimnasio?
—Boxeo.
14.
—¿Por qué el calendario estaba preocupado?
—Porque tenía los días contados.
15.
—¿Qué le dijo el cuchillo al tenedor?
—No me pinches.
16.
—¿Qué hace una lámpara cuando se enfada?
—Se enciende.
17.
—¿Qué le dijo el café al azúcar?
—Sin ti mi vida es amarga.
18.
—¿Qué hace una escoba en una fiesta?
—Barre con todo.
19.
—¿Por qué el reloj fue al psicólogo?
—Porque sentía que su tiempo se acababa.
20.
—¿Cuál es el animal que más lee?
—El león, porque siempre está leyendo.
Chistes malos de animales
21.
—¿Qué hace un perro con un taladro?
—Taladrando-guau.
22.
—¿Qué pez siempre llega último?
—El delfín, porque va al fin.
23.
—¿Qué hace un gato en una fotocopiadora?
—Saca miaupias.
24.
—¿Por qué los pájaros no utilizan redes sociales?
—Porque ya tienen Twitter natural.
25.
—¿Qué le dice una iguana a su hermana gemela?
—Somos iguanitas.
26.
—¿Qué animal tiene más experiencia laboral?
—El currículum vitae-rón.
27.
—¿Qué hace un pato delante de un ordenador?
—Busca el web-cuac.
28.
—¿Qué le dice un pez a otro cuando chocan?
—Nada, hombre, nada.
29.
—¿Por qué las ovejas nunca discuten demasiado?
—Porque prefieren dar la lana por perdida.
30.
—¿Qué hace una araña con un ordenador?
—Una página web.
Chistes malos de comida
31.
—¿Qué le dijo una barra de pan a otra?
—Te presento a mi miga.
32.
—¿Por qué el tomate se puso rojo?
—Porque vio a la ensalada sin aliñar.
33.
—¿Qué hace una naranja en la playa?
—Tomando zumo de sol.
34.
—¿Cuál es la fruta más paciente?
—La pera, porque siempre espera.
35.
—¿Qué le dijo la patata al aceite caliente?
—Esto se está poniendo frito.
36.
—¿Qué hace un queso en una discoteca?
—Se pone a bailar hasta fundirse.
37.
—¿Por qué el plátano fue al médico?
—Porque no se pelaba bien.
38.
—¿Qué le dijo un huevo a la sartén?
—Me tienes frito.
39.
—¿Cuál es la verdura que siempre está perdida?
—El apio, porque nunca sabe a dónde va.
40.
—Camarero, este filete tiene muchos nervios.
—Normal, es la primera vez que se lo comen.
Chistes malos para niños
41.
—Mamá, en el colegio me llaman distraído.
—Niño, tú vives en la casa de enfrente.
42.
—Profe, ¿me castigaría por algo que no he hecho?
—Claro que no.
—Perfecto, porque no he hecho los deberes.
43.
—¿Qué asignatura estudian los fantasmas?
—Espíritu emprendedor.
44.
—Papá, ¿puedo ver la televisión?
—Sí, pero no la enciendas.
45.
—¿Por qué el lápiz suspendió el examen?
—Porque no tenía punta de vista.
46.
—¿Qué hace una goma cuando termina el colegio?
—Borra su pasado.
47.
—Profe, ¿qué significa “infinito”?
—Algo que no termina.
—Como esta clase, entonces.
48.
—¿Qué lleva un estudiante al desierto?
—Un cuaderno de arena.
49.
—¿Por qué el alumno llevó una escalera al colegio?
—Porque quería pasar de curso.
50.
—¿Cuál es la asignatura favorita de un pez?
—Nada-ticas.
Chistes malos de tecnología
51.
—¿Por qué el móvil fue al médico?
—Porque había perdido la cobertura.
52.
—¿Qué hace un ordenador en el mar?
—Navega por Internet.
53.
—¿Por qué el teclado nunca se pierde?
—Porque siempre tiene una tecla de escape.
54.
—¿Qué le dijo el wifi al móvil?
—Siento una conexión entre nosotros.
55.
—¿Por qué el portátil se fue de vacaciones?
—Porque necesitaba desconectar.
56.
—¿Qué hace una impresora cuando tiene hambre?
—Se come unas hojas.
57.
—¿Por qué el ratón del ordenador no come queso?
—Porque prefiere hacer clic.
58.
—¿Cuál es el colmo de un informático?
—Que tenga problemas de conexión con su pareja.
59.
—Mi ordenador me gana al ajedrez.
—¿Es muy inteligente?
—No, pero yo le gano al fútbol.
60.
—¿Qué le dijo una contraseña a otra?
—No se lo digas a nadie.
Chistes malos de médicos
61.
—Doctor, creo que soy invisible.
—¿Quién ha dicho eso?
62.
—Doctor, me duele cuando hago esto.
—Pues no lo haga.
63.
—Doctor, tengo complejo de perro.
—¿Desde cuándo?
—Desde cachorro.
64.
—Doctor, creo que tengo problemas de memoria.
—¿Desde cuándo?
—¿Desde cuándo qué?
65.
—Doctor, cada vez que tomo café me duele el ojo.
—Pruebe a sacar la cucharilla de la taza.
66.
—Doctor, tengo miedo a las operaciones.
—Tranquilo, es mi primera vez también.
—¿Su primera operación?
—No, mi primera vez intentando tranquilizar a alguien.
67.
—Doctor, creo que soy una campana.
—¿Y desde cuándo?
—Desde que me dieron el primer toque.
68.
—Doctor, me siento como un puente.
—¿Qué le pasa?
—Que todo el mundo pasa de mí.
69.
—Doctor, no consigo dormir.
—Cuente ovejas.
—No puedo, soy pastor y me pongo a trabajar.
70.
—Doctor, me parece que soy un calendario.
—Eso tiene los días contados.
Chistes malos de trabajo
71.
—Jefe, ¿puedo salir antes? Mi mujer quiere que la acompañe de compras.
—De ninguna manera.
—Muchas gracias, sabía que podía confiar en usted.
72.
—¿Por qué el empleado llevó una almohada a la oficina?
—Porque quería trabajar sus sueños.
73.
—¿Qué profesión tiene más altura?
—La de ascensorista.
74.
—¿Cuál es el colmo de un fotógrafo?
—Que todo en su vida salga movido.
75.
—¿Cuál es el colmo de un electricista?
—No encontrar su corriente de trabajo.
76.
—Mi jefe me dijo: “Ten un buen día”.
—Así que me fui a casa.
77.
—¿Por qué el contable nunca cuenta chistes?
—Porque siempre intenta que le cuadren.
78.
—¿Qué hace un arquitecto cuando se aburre?
—Se monta una película.
79.
—¿Por qué el carpintero tenía tantos amigos?
—Porque sabía hacer buenas tablas.
80.
—¿Qué hace un panadero cuando se jubila?
—Se toma un buen descanso de masa.
Chistes malos de palabras
81.
—¿Qué nombre recibe alguien que no sabe nada de electricidad?
—Ignorante de corriente.
82.
—¿Qué le dijo el mar a la playa?
—Nada, solo le hizo una ola.
83.
—¿Qué tiene cuatro letras, a veces nueve y nunca cinco?
—Correcto.
84.
—¿Cómo se llama el primo vegetariano de Bruce Lee?
—Broco Lee.
85.
—¿Cómo se llama el campeón japonés de buceo?
—Tokofondo.
—¿Y el segundo?
—Kasitoko.
86.
—¿Qué hace una persona con un sobre en la cabeza?
—Tiene una carta pendiente.
87.
—¿Por qué la letra A estaba cansada?
—Porque llevaba todo el día entre la Z y la B.
88.
—¿Qué palabra contiene todas las vocales?
—Murciélago.
—Eso no tiene gracia.
—Te advertí que eran chistes malos.
89.
—¿Qué le dice un signo de interrogación a otro?
—¿Qué miras?
90.
—¿Cómo se llama un diccionario enfadado?
—Uno que ha perdido las palabras.
Chistes tan malos que son buenos
91.
Dos globos caminaban por el desierto.
Uno dice:
—Cuidado con el cactusssssss…
Y el otro responde:
—¿Qué cactusssssss…?
92.
—¿Qué hace una persona corriendo alrededor de una universidad?
—Una carrera universitaria.
93.
—¿Qué hace un semáforo cuando nadie lo mira?
—Cambia.
94.
—¿Qué le dijo una taza a otra?
—¿Qué taza-ciendo?
95.
—¿Cuál es el colmo de un astronauta?
—Estar siempre en las nubes y que le digan que baje a la Tierra.
96.
—¿Qué hace una cebolla en una película triste?
—Llora por solidaridad.
97.
—¿Por qué la escalera consiguió trabajo tan rápido?
—Porque tenía muchos peldaños de experiencia.
98.
—¿Qué le dijo el número 1 al número 10?
—Para llegar donde estás tú necesito un cero a mi lado.
99.
—¿Qué hace un banco cuando tiene sueño?
—Se va a la cuenta corriente a descansar.
100.
—Tengo un chiste buenísimo sobre viajes en el tiempo.
—¿Cuál?
—No te gustó la próxima vez que te lo conté.
Chistes malos para contar por WhatsApp
Los chistes que mejor funcionan en un mensaje suelen ser muy cortos y tener un remate que pueda leerse inmediatamente.
Por ejemplo:
—¿Cuál es el café más peligroso?
—El ex-preso.
O:
—¿Qué hace una abeja en el gimnasio?
—Zumba.
También funcionan especialmente bien los que obligan al receptor a responder antes del remate:
—¿Sabes cómo se llama un boomerang que no vuelve?
Esperas su respuesta.
Después:
—Palo.
El pequeño tiempo de espera hace que un chiste extremadamente malo pueda funcionar bastante mejor.
Chistes malos para contar en familia
Si hay niños o personas de edades muy diferentes, los mejores son los basados en:
- animales;
- alimentos;
- colegio;
- profesiones;
- objetos cotidianos;
- juegos de palabras.
Por ejemplo:
—¿Qué le dijo una pared a otra?
—Nos vemos en la esquina.
Son fáciles de entender, no necesitan demasiado contexto y pueden contarse prácticamente en cualquier situación.
Por qué hacen gracia los chistes malos
Un chiste malo suele ser previsible, absurdo o deliberadamente simple.
Precisamente ahí está parte de la gracia.
El cerebro espera un remate ingenioso y recibe algo como:
—¿Cómo se llama un boomerang que no vuelve?
—Palo.
La respuesta es tan evidente que la decepción se convierte en parte del humor.
Otros funcionan gracias a:
- dobles significados;
- palabras que suenan parecido;
- interpretaciones literales;
- respuestas inesperadamente obvias;
- asociaciones absurdas.
Cómo contar bien un chiste malo
Un chiste mediocre puede mejorar mucho con la forma de contarlo.
No expliques el juego de palabras. Si hay que explicarlo, la situación suele empeorar.
Haz una pequeña pausa antes del final. El silencio crea una expectativa desproporcionada para un remate ridículo.
Mantén cara seria. Cuanto más absurdo sea el chiste, mejor funciona contarándolo como si fuera brillante.
No pidas perdón inmediatamente. La mirada de decepción de los demás forma parte de la experiencia.
Elige chistes cortos. Un chiste malo de diez segundos puede resultar divertido; uno malo de cinco minutos pone a prueba una amistad.
Qué diferencia un chiste malo de uno simplemente malo
Existe una pequeña paradoja.
Un buen chiste malo sabe que es absurdo.
Tiene:
- un juego de palabras evidente;
- un final inesperadamente simple;
- una lógica ridícula;
- suficiente brevedad para no cansar.
En cambio, un chiste simplemente malo intenta ser demasiado complicado y no consigue rematar la historia.
Por eso los mejores de esta categoría suelen provocar primero una mirada de resignación y, justo después, una sonrisa.
Los chistes malos tienen precisamente esa ventaja: no necesitan ser obras maestras para cumplir su función. A veces basta una abeja haciendo zumba, un boomerang convertido en palo o un ordenador cerrando Windows para romper el silencio de una conversación. Y si después de contar uno alguien responde «qué malo», probablemente el chiste haya funcionado exactamente como debía.
