Cabecero de forja

Cabeceros de forja – La Mejor Guía

Los cabeceros son una pieza imprescindible de las camas. Ayudan a vestirlas con estilo y elegancia y son muy necesarios si nuestra sencilla cama nos resulta aburrida desde el punto de vista estético. Dentro de estos, los cabeceros de forja de puntogar son uno de los más elegidos. Te los descubrimos y te contamos todas sus ventajas.

¿Qué es un cabecero de forja? Conócelo todo sobre ellos

Un cabecero de forja es aquel que está realizado con hierro forjado de manera artesanal por expertos herreros. Aunque antiguamente se reducían a modelos rústicos que combinaban muy bien con cuartos de estilo rural o campestre, actualmente puedes encontrar una amplia variedad que va desde los más sencillos hasta los más sofisticados y glamurosos.

¿Por qué es una buena elección un cabecero de forja?

 Este tipo de cabeceros tienen una gran cantidad de ventajas, seguro que muchas más de las que puedas pensar a primera vista. Para empezar, tienen una excelente relación calidad-precio. Son cabeceros que se mantienen como nuevos por muchos años y que tienen un precio asequible para prácticamente todos los bolsillos. Una pequeña inversión que bien merece la pena.

De hecho, su precio de www.puntogar.com te permite que puedas cambiarlos con más frecuencia de la que crees. Si quieres darle un aire nuevo a tu dormitorio y no tienes presupuesto para hacerle grandes modificaciones, con un cabecero nuevo y poco más tendrás una estancia nueva. Recuerda que es uno de los enseres que más lucen y que mejor ayudan a transformar las estancias.

Además, los hay de tan diferentes estilos que combinan con todo tipo de habitaciones. Desde los modelos más minimalistas y sencillos que siempre son un acierto hasta aquellos que con diseños muy actuales y divertidos. Puedes colocarlos en cualquiera de tus estancias, sea cual sea el tipo de decoración que más te guste: minimalista, vintage, mediterránea, rústica, nórdica, etc.

Asimismo, ya no solo se encuentran los clásicos negros de toda la vida, sino que los hay en una amplia variedad de colores como el blanco, el crema, el rosa o el verde, entre otros muchos. Si lo que buscas es aportar alegría y luz a tu estancia, escoge un cabecero en un color llamativo. Verás como con este simple detalle tu estancia cambia mucho más de lo que piensas. Además, es ideal para las habitaciones de los más pequeños, que siempre buscan un entorno que les transmita alegría.

Por otro lado, se adaptan a cualquier somier. Sea cual sea el tuyo, le vas a poder acoplar este tipo de cabeceros. Ni siquiera importa que sea algo más grande que tu cama. De hecho, si lo escoges de esta manera, hará que esta parezca más grande y más vistosa. Añade también unos cojines y disimularás la diferencia de tamaño de una manera muy sencilla.

¿Cómo limpiar un cabecero de forja?

También hay que tener en cuenta el factor limpieza. Cada vez queremos muebles y enseres de casa que nos resulten más fáciles de limpiar. No tienes más que pasarle un paño o un plumero con frecuencia para evitar que se acumule el polvo, sobre todo en ciertas zonas, y listo. Y si lo que quieres es una limpieza más profunda, pasa un paño humedecido con agua y después uno seco. Recuerda que no es necesario añadirle ningún producto químico. Una ventaja que vas a agradecer más de lo que crees.

Además, los puedes instalar tú mismo. Con un poco de destreza y las herramientas adecuadas, no necesitas ningún profesional para que te ayude. De este modo, no tendrás que contar con un presupuesto adicional para el montaje.

Por otro lado, son un clásico atemporal que no pasa de moda por más años que transcurran. Los modelos de toda la vida siguen siendo tendencia y quedan ideales en habitaciones de estilo vintage, rústico o mediterráneo. Asimismo, son muy duraderos. A diferencia de lso cabeceros forrrados en tela, por ejemplo, que se estropean con facilidad, este es un tipo de cabecero que tendrás para toda la vida y que incluso podrán heredar tus hijos. Sin duda, un atemporal para los amantes del mobiliario retro.

Y por si no habías reparado en ello, puedes customizar tu cabecero de forja tanto como quieras. Puedes volverlo a pintar con pintura especial para forja, añadirle una guirnalda de luces led, una hiedra artificial enredada o acoplarle encima un cuadro o un tapiz, por ejemplo. Con creatividad puedes cambiar tu cabecero y tener uno nuevo tantas veces como quieras.

Además de todo lo que hemos dicho anteriormente, el cabecero de forja es fácil de transportar. Si tienes una segunda casa, por ejemplo, y quieres cambiarlo de lugar, no tienes más que ponerlo en tu pequeña furgoneta y llevarlo sin problema.

No lo dudes, si quieres cambiar el aspecto de tu cama, apuesta por los cabeceros de forja, una estupenda alternativa para habitaciones con estilo. Hazte ya con el tuyo y presume de estilo en casa.

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