Agua de la piscina

¿Cómo acabar con el agua verde de la piscina?

El invierno no es tiempo de piscinas, pero eso no es motivo suficiente para descuidar su mantenimiento. Tener una piscina propia es sinónimo de buenos ratos, diversión y relajación, pero para conseguir esto hay que dedicar un intenso trabajo de cuidado y mantenimiento de la instalación, que incluye piscina y las zonas aledañas.

En el periodo que no incluye temporada de baño, muchos propietarios de piscina optan por no derrochar el agua del vaso y mantenerla para el siguiente año. Esto, que es lo más recomendable pensando en un uso responsable y racional de un recurso tan limitado como es el agua, implica tener que tapar el vaso para evitar que el agua de baño se vuelva impracticable.

En cualquier caso, incluso tapando el agua con cubiertas para piscina, dejar de usar elementos como la depuradora o los limpiafondos hace que se reproduzcan las algas y las bacterias en el fondo del vaso, y para ello la solución pasa por llevar a cabo un correcto mantenimiento de la instalación durante todo el año y poner a punto la piscina antes de la temporada de baño.

¿Cómo eliminar las algas del suelo y conseguir que el agua de la piscina no tenga color verdoso?

Es importante señalar que bañarse en una piscina con agua de color verdoso no es peligroso para la salud, aunque sí puede resultar desagradable, ya que el agua tiene una textura más verdosa y la piel se nota más resbaladiza.

El tono verde del agua se debe a la proliferación de algas y la mejor forma para acabar con ellas es utilizar cloro. Esto es especialmente útil cuando se inicia la temporada de baño, para poner la piscina en perfectas condiciones, pero también de manera diaria en los meses más calurosos. Cuando veas que el tono de tu piscina sea más verde que azul posiblemente sea por falta de coro.

El plazo de efectividad de aplicar cloro en una piscina para comenzar a usarla como sitio de baño puede durar de uno a tres días, aunque si las condiciones de pH del agua no son idóneas, este tiempo acabará alargándose. Más allá de usar cloro, existen otros consejos para limpiar a fondo la piscina.

Utilizar una buena aspiradora para piscinas

Las algas se reproducen porque se dan las condiciones biológicas apropiadas para su proliferación. Con la ayuda de una buena aspiradora de piscinas que no dañe el pavimento ni la cerámica del suelo se consigue acabar con la reproducción masiva de algas y otros microorganismos.

Agua verde de la piscina

La aspiradora de piscina es el mejor complemento del limpiafondos. Dependiendo del modelo puede ser manual o eléctrico, pero todas por objetivo cepillar y succionar la suciedad del fondo. En el catálogo de http://limpiafondos.top/aspiradora/ podemos consultar una amplia variedad de estos dispositivos y una completa guía de compra para adquirir el mejor modelo atendiendo a las características de cada piscina.

Cortasetos y sopladores de hojas

Ya sea durante la temporada de baño o fuera de ella, otra vía para mantener alejada la suciedad de la piscina es cuidar las zonas con vegetación aledañas. Si alrededor de la piscina hay setos, arbustos o árboles, es importante evitar que la hojarasca y los frutos caigan a la piscina.

Con respecto al cortasetos, mucha gente puede pensar que se trata de una máquina diseñada únicamente para ofrecer un mejor tratamiento estético a las plantas de jardín, pero la realidad es que tiene una utilidad muy relevante para la salud de las plantas y para garantizar el buen estado del jardín y el resto de elementos. En la web https://cortasetos.pro/ muestran un completo análisis de los cortasetos más importantes del mercado.

Mucha cautela con el uso de productos químicos

Si volvemos al vaso de la piscina, al agua, es importante usar con precaución los productos químicos. Si bien es cierto que una vez en el agua los productos están completamente diluidos para garantizar el buen uso de la piscina y el baño, tratar con estos productos sí puede ser peligroso.

Por ello, es importante usar guantes, gafas o protectores para los ojos y la ropa que proteja la piel. Después de utilizarlos, ya sea con la depuradora o en la propia piscina, hay que lavarse las manos. Para diluir estos químicos concentrados, hay que echarlos al agua, nunca al revés. Por último, después de su utilización hay que mantenerlos en recipientes herméticos e ignífugos, alejados de los niños y no amontonarlos unos encima de otros.

Una última recomendación para evitar que el agua de la piscina torne a un color verdoso es la de revisar el pH. Si el nivel de pH es superior a 7,6, se conforma un entorno idóneo para la proliferación de hongos. Lo recomendable es mantener el pH en un intervalo de entre 7,2 y 7,6.

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