Detectar el acoso laboral

¿Cómo detectar el acoso laboral?

Algunos trabajadores pueden sufrir violencia psicológica, sexual o física en su área de trabajo. Por lo general, los compañeros que ejercen estas prácticas abusivas, lo hacen de forma premeditada para causar miedo en sus víctimas.

Las acciones y conductas violentas en el ambiente laboral pueden llegar a tener graves consecuencias para las víctimas. Es importante que se sepa manejar a tiempo la situación, para evitar que tenga consecuencias sociales, psicológicas y sobre la salud de la persona.

El mobbing, como también es conocido el acoso en el trabajo, puede ser ejercido por compañeros, superiores o la empresa. Se basa en conductas abusivas habituales con intimidación psicológica. En el acoso laboral también se pueden presentar acciones de violencia física o delitos sexuales.

Las conductas premeditadas y conscientes que se observan con mayor frecuencia en el acoso laboral son las humillaciones, insultos, difusión de rumores, aislamiento, menosprecios, sobrecarga de trabajo, invención de hechos para someter a medidas disciplinarias, horarios abusivos, negación de vacaciones o encomendar tareas específicas para humillar a la víctima.

Las acciones infundadas, habitualmente se realizan sin la presencia de testigos para causar mayor impacto en la persona o no permitir que otro compañero pueda defender y acusar. La finalidad del acoso laboral es obtener superioridad sobre el individuo, provocar miedo y hacer que abandone el puesto de trabajo por el perturbado clima laboral.

Las consecuencias del acoso laboral

La mente de la víctima se puede ver afectada acarreando conflictos emocionales. El acoso laboral impacta enormemente sobre la autoestima de la persona y en ocasiones se genera un trastorno de estrés postraumático. La somatización es frecuente, pasando de ser un problema psicológico a causar que las defensas físicas también se derriben.

Consecuencias del acoso laboral

Algunas de las personas que son violentadas en su área de trabajo llegan a desarrollar depresión grave, aislamiento, conductas de evitación, disminución de valía y trastorno de ansiedad. En el plano físico se llegan a presentar afecciones gastrointestinales, insomnio, problemas metabólicos, migrañas, alteraciones del sistema nervioso y debilitamiento del sistema inmune.

Se evidencian también conflictos en la vida familiar y social con retraimiento, cambios de humor, aislamiento y conductas agresivas. Además, la persona puede tener problemas para adaptarse en nuevos puestos de trabajo.

Relación entre el acoso laboral y el acoso sexual

Los acosos comprenden acciones, gestos y comentarios intimidatorios. Las insinuaciones sexuales inapropiadas en el área de trabajo pueden conllevar a una conducta verbal, física o sexual no deseada. Éstas se encuentran tipificadas en el código penal como delitos sexuales, los cuales atentan contra la libertad y la seguridad de la persona.

Al igual que el acoso laboral, el sexual tiene como objetivo hacer daño a la víctima, provocar miedo, ofender y causar incomodidad. Estas acciones están relacionadas con rumores de índole sexual, expresiones sobre el aspecto de la persona, comentarios groseros, bromas sobre la orientación sexual, contacto inapropiado, proposiciones, y en algunas ocasiones, pueden llegar al abuso físico.

Actualmente se pueden usar dispositivos móviles para ejecutar el acoso, con envío de vídeos, fotografías y textos inadecuados. Al igual que otros tipos de acoso, las víctimas pueden presentar estrés emocional, somatización y problemas psicológicos.

Los delitos sexuales son castigados mundialmente. En España, el código penal recoge varias agresiones que representan intimidación, violencia y abusos. Uno de los casos más leves en cuanto a delitos sexuales tiene que ver con el acoso sexual, el cual otorga prisión de 3 a 5 meses para el atacante o multa de 6 a 10 meses.

El acoso sexual laboral pena a la persona que humilla e intimida a otra con acciones de naturaleza sexual en una relación de trabajo. Para acusar se debe considerar un acoso frecuente. Las condenas son más graves para cargos de superioridad y amenazas.

En esos casos también se pueden presentar abusos sexuales, los cuales tienen una condena de multa de 18 meses a 2 años o prisión de 1 a 3 años. Éstos se realizan sin violencia, sin el consentimiento de la víctima y hacia personas privadas del sentido por medio de drogas, discapacitadas o con trastornos mentales.

Los cargos se aumentan a prisión de 4 a 10 años en caso de que la víctima sea sometida al acto sexual. Por su parte, en las violaciones se usa intimidación o violencia y es una vía agravada de agresiones sexuales, mediante las cuales obligan a la persona al acceso carnal. Las penas varían según las circunstancias en que se presenten.

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